El dengue empieza con fiebre alta repentina y dolor de cabeza intenso. El momento de más riesgo no es el pico de fiebre, sino cuando esta empieza a ceder.
La mayoría de los casos se resuelve en casa con reposo e hidratación. Una minoría evoluciona hacia un cuadro grave, y esa minoría da avisos antes.
Esta guía explica cómo reconocer el cuadro, cuáles son las señales de alarma que obligan a acudir de inmediato a emergencia y qué hacer mientras tanto.