Lactancia materna en tiempos de pandemia

Mayo 20, 2020

La Dra. Ana Lucía Coronel de la Central Médica Veris Tumbaco nos habla sobre el efecto favorecedor de la lactancia materna  previene al niño  de enfermedades, mediante el paso directo de anticuerpos y otros factores anti infecciosos, además de la transferencia inmunológica y la memoria, protegiendo contra la morbilidad y la muerte en el período postnatal, la infancia y la niñez. No se conoce si la leche materna tiene efecto protector contra la enfermedad COVID-19, pero sus conocidos efectos inmunitarios lo hacen probable.

 

Al 25 de Marzo 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, IBFAN (Baby Food Action Network), WABA (World Alliance for Breastfeeding Action), La Liga de la Leche Internacional (LLLI), y otras organizaciones mas, recomiendan en forma unánime y categórica, el inicio, el mantenimiento y la continuación de la lactancia materna, ya que no hay estudios que demuestran la diseminación del virus SARS-CoV-2 a través de ésta, destacando que los beneficios del amamantamiento superan cualquier riesgo potencial de transmisión del virus. (e-lactancia, 2020).

 

Se debe iniciar la lactancia materna dentro de la primera hora de vida del niño y mantener  exclusiva hasta los 6 meses de edad, con posterior ingreso de alimentos complementarios a la dieta, adecuados, seguros y nutritivos considerando que, a través del inicio temprano de la lactancia se obtienen mayores beneficios, debido a que existe un efecto dosis-respuesta. Siempre que las condiciones clínicas del recién nacido y su madre así lo permitan, evitando la utilización de  sustitutos de la leche materna, biberones o tetinas, en el caso que se requiera una separación temporal de la madre y el niño, será imprescindible ofrecer apoyo a la madre para mantener la producción de leche, mediante la extracción manual o mecánica, pudiendo alimentar al recién nacido con la leche materna extraída, y considerar  la opción de leche humana donada procesada en los bancos de leche en caso necesario.

 

Deben permanecer juntos y practicar el contacto piel con piel, el cuidado de la madre canguro en los casos que amerite, y practicar alojamiento conjunto durante el día y la noche, inmediatamente después del nacimiento y durante el establecimiento de la lactancia, ya sea que, se sospeche o se diagnostique COVID19 en las madres o lactantes. Para reducir el riesgo de transmisión debe primar las medidas de bioseguridad necesarias y obligatorias especialmente de tipo respiratorio,  como son el uso de una mascarilla de manera permanente, con cambio cada 3 horas y en caso de humedecerse con el uso, lavado de manos especialmente antes y después del contacto con el niño, la desinfección continua de las superficies que están cercanas al área donde se encuentra la madre, el cuidado de limpieza de baño y materiales usados frecuentemente.