
Hipercolesterolemia: qué es y cómo controlarla para cuidar tu corazón
El colesterol alto es una condición silenciosa que afecta a millones de personas sin que lo sepan.
Dr. Luis Macías
En este artículo descubrirás qué es la hipercolesterolemia, cómo se diagnostica, qué riesgos implica y qué cambios en tu estilo de vida pueden ayudarte a mantener un corazón saludable. Si requieres una atención personalizada agenda tu cita en medicina preventiva.
¿Qué es la hipercolesterolemia?
La hipercolesterolemia es el término médico para describir niveles elevados de colesterol en la sangre.
Imagina tus arterias como tuberías: cuando se llenan de colesterol, el espacio se reduce y el corazón debe trabajar más para bombear la sangre. Con el tiempo, esto aumenta el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Dato clave: la mayoría de personas no presenta síntomas hasta que se hacen un análisis de sangre.
Tipos de colesterol: el bueno y el malo
- Colesterol LDL (“malo”): se acumula en las arterias. Ideal: < 100 mg/dL.
- Colesterol HDL (“bueno”): limpia el exceso de colesterol. Ideal: > 40 mg/dL (hombres) y > 50 mg/dL (mujeres).
- Triglicéridos: otro tipo de grasa que eleva el riesgo cardiovascular. Ideal: < 150 mg/dL.
- Colesterol total: suma de todos los tipos. Ideal: < 200 mg/dL.

¿Por qué sube el colesterol?
- Alimentación rica en grasas saturadas y trans (embutidos, frituras, ultraprocesados).
- Falta de actividad física.
- Sobrepeso y obesidad.
- Genética: hipercolesterolemia familiar.
- Edad y menopausia en mujeres.
- Enfermedades como diabetes, hipotiroidismo o problemas renales/hepáticos.
- Medicamentos (corticoides, algunos diuréticos o antirretrovirales).
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Síntomas: el enemigo silencioso
La hipercolesterolemia no produce síntomas evidentes. Solo se manifiesta con complicaciones avanzadas como:
- Dolor en el pecho (angina).
- Dificultad para respirar al hacer esfuerzo.
- Dolor en las piernas al caminar.
- Xantomas (depósitos amarillentos en la piel).
Cómo se diagnostica
Con un análisis de sangre llamado perfil lipídico, que mide colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos.
Antes se pedía ayuno, hoy depende del caso.
En adultos sin factores de riesgo: cada 4–6 años desde los 20 años.
Con factores de riesgo: con mayor frecuencia, según indique tu médico.
Riesgos de no tratar la hipercolesterolemia
- Enfermedad coronaria (infarto).
- Accidente cerebrovascular.
- Enfermedad arterial periférica.
- Aneurismas.
Dato clave: bajar el LDL en 39 mg/dL reduce en un 20% el riesgo cardiovascular.

Cambios en el estilo de vida y tratamiento médico
Cambios en el estilo de vida: tu primera línea de defensa
- Alimentación saludable: más fibra, grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, pescados grasos), menos grasas trans y ultraprocesados.
- Ejercicio regular: al menos 150 minutos semanales de actividad moderada.
- Peso saludable: perder 5–10% del peso mejora el perfil lipídico.
- Dejar de fumar: el tabaco baja el HDL y daña arterias.
- Reducir alcohol: exceso aumenta triglicéridos.
Tratamiento médico: cuándo se necesitan medicamentos
Si los cambios de hábitos no son suficientes o el riesgo cardiovascular es alto, el médico puede indicar medicamentos como estatinas u otros fármacos.
Casos especiales: hipercolesterolemia familiar
- Colesterol LDL > 190 mg/dL desde la juventud.
- Antecedentes familiares de infartos tempranos.
- Presencia de xantomas o arco corneal.
En estos casos, se necesita tratamiento intensivo y control cercano.

Mitos y verdades sobre el colesterol
Mito: Solo las personas con sobrepeso tienen colesterol alto.
Realidad: también afecta a personas delgadas, especialmente por genética.
Mito: Si como sano, no necesito revisar mi colesterol.
Realidad: la genética puede jugar un rol.
Mito: Las estatinas siempre dañan el hígado.
Realidad: los efectos adversos graves son poco comunes y los beneficios superan los riesgos.
Verdad: El ejercicio mejora el colesterol y protege tu corazón.

Seguimiento y prevención a largo plazo
- Controles regulares con análisis de sangre.
- Ajuste de medicación según evolución.
- Hábitos saludables permanentes.
- Evaluación integral del riesgo cardiovascular (colesterol + presión arterial + glucosa). Agendar una cita
La hipercolesterolemia es silenciosa pero tratable. No esperes a tener síntomas: un simple análisis de sangre puede darte información vital. Con buenos hábitos y, si es necesario, medicamentos, puedes proteger tu corazón y vivir más saludable.
