
Viajar, mosquitos y una prevención que solemos postergar: la fiebre amarilla
Una picadura, algunos síntomas y una vacuna que suele postergarse. Descubre lo que necesitas saber sobre la fiebre amarilla y cómo cuidarte.
Dr. Luis Macías
Cómo se transmite la fiebre amarilla y por qué prevenir la picadura importa
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados. No se contagia de persona a persona, sino a través del mosquito, lo que hace que la prevención de las picaduras sea clave.
Se presenta con mayor frecuencia en zonas tropicales y subtropicales, especialmente en regiones con climas cálidos y húmedos, como áreas selváticas. Puede afectar tanto a personas que viven en estas zonas como a quienes viajan a ellas.
Existen dos formas principales de transmisión:
- Fiebre amarilla selvática, que ocurre en zonas rurales o selváticas.
- Fiebre amarilla urbana, que se da en ciudades cuando el mosquito transmite el virus entre personas.
En la mayoría de los casos, la enfermedad es leve. Sin embargo, en algunas personas puede volverse grave si no se detecta y trata a tiempo, por lo que reconocer el riesgo y prevenir la exposición es fundamental.
Síntomas de la fiebre amarilla y cómo reconocerlos a tiempo
Los síntomas suelen aparecer entre 3 y 6 días después de la picadura. Al inicio, pueden confundirse con una gripe fuerte. Los signos más frecuentes incluyen:

Posibles complicaciones de la fiebre amarilla
En algunos casos, la enfermedad puede evolucionar y presentar síntomas más graves, como:
- Coloración amarilla de la piel y los ojos (ictericia)
- Sangrados por nariz o encías
- Vómitos con sangre
- Complicaciones en el hígado y los riñones
Si presentas fiebre alta y has estado en zonas de riesgo, es importante consultar de inmediato.
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¿Quiénes tienen mayor riesgo frente a la fiebre amarilla?
Además de los factores de exposición, es importante considerar que niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas pueden presentar mayor riesgo de complicaciones.
En estos casos, la prevención y la consulta médica oportuna son especialmente importantes.
En zonas con acceso limitado a servicios de salud, el diagnóstico y tratamiento pueden retrasarse, lo que aumenta el riesgo de que la enfermedad se complique.

Cuándo consultar y cómo reducir algunos riesgos
La fiebre amarilla es una enfermedad altamente prevenible, y reducir el riesgo depende en gran medida de acciones simples y oportunas.
Medidas como la vacunación, la protección contra las picaduras de mosquitos y el cuidado del entorno son especialmente importantes antes de viajar o al estar en zonas de riesgo, donde el virus está presente.
Adoptar estas prácticas de forma constante ayuda a prevenir el contagio, protege a las personas más vulnerables y reduce el riesgo de complicaciones.

Cuidarte a tiempo marca la diferencia
La fiebre amarilla es una enfermedad seria, pero prevenible. Consultar a tiempo es clave, especialmente si presentas fiebre alta sin causa clara, síntomas digestivos intensos, coloración amarilla en la piel o si has viajado recientemente a zonas de riesgo. Cuando los síntomas persisten o empeoran, no es momento de esperar.
En Veris contamos con profesionales capacitados para acompañarte en la prevención, evaluación y detección oportuna de la fiebre amarilla. A través de consulta médica general, evaluación de síntomas febriles, orientación para viajeros y seguimiento clínico, nuestro enfoque es cercano y preventivo, para que puedas agendar tu cita médica en y tomar decisiones informadas que protejan tu salud y la de tu familia.